Qué es la Tiroides

La tiroides es una glándula que forma parte del sistema endocrino, la cual libera varias hormonas capaces de controlar el metabolismo, es decir la forma en que el cuerpo utiliza la energía.

La tiroides en forma de mariposa está ubicada en la parte anterior del cuello justo debajo de la laringe y a cada lado anterior a la tráquea; es una de las glándulas endocrinas más grandes. Tiene dos lóbulos unidos por una estructura lineal llamada “istmo” y una estructura piramidal que sale del mismo. Su peso aproximado es de 30 gramos. (Curtis & all, 2008)

Figura 1. En este dibujo se pueden ver las relaciones entre la tiroides, la laringe y la tráquea. (Jack DeRuiter, 2004)

La tiroides es una glándula que forma parte del sistema endocrino, la cual libera varias hormonas capaces de controlar el metabolismo, es decir la forma en que el cuerpo utiliza la energía. La tiroides utiliza el yodo de los alimentos para la producción de las dos principales hormonas que se encuentran dos en mayor proporción; Tiroxina (T4) y Triyodotironina (T3).  Su producción se basa en un 80% y un 20% de estas hormonas respectivamente; en un grado menor la tiroides produce también calcitonina, la cual ayuda a controlar los niveles de calcio en sangre, cuando se encuentra en valores altos junto con la hormona producida en las paratiroides. (Thibodeau & Patton, 2007)

Estas hormonas se fijan a los folículos por medio de una molécula de globulina, formando el complejo tiroglobulina.  Cuando van a ser liberadas al torrente sanguíneo, se sueltan de esta globulina y al llegar a la sangre se unen nuevamente a otras globulinas llamadas globulinas plasmáticas y toman el nombre de hormona-globulinas que hace el papel de transportadoras hasta el lugar a donde requiere llegar la hormona.  Cuando llegan a su lugar de destino se desprenden de la globulina plasmática y se ubican en la célula que necesita la hormona.

Aunque se fabrica mayor cantidad de hormona T4, es más importante la T3, ya que la T4 se adhiere con más fuerza a las globulinas y por lo tanto es más difícil que sea eliminada de la sangre, lo que hace que las células destino no la puedan tomar con tanta eficacia como a las T3, y las pocas cantidades de T4 que entran en las células se convierten rápidamente en T3, confirmando la importancia de esta hormona en el proceso metabólico.

La hormona tiroidea contribuye a regular el metabolismo y procesos de crecimiento celular, ya que tiene la propiedad de interactuar con todas las células del cuerpo.  Para la regulación metabólica el sistema endocrino inicia su actuar por medio de la hipófisis, que al detectar que falta hormona tiroidea segrega la TSH, cuya función es avisarle a la tiroides que segregue hormona tiroidea.  Cuando el cuerpo ya tiene suficiente T4 o T3 para suplir el faltante que necesitaba, la hipófisis deja de segregar TSH y se vuelve a equilibrar la balanza hormonal. (Curtis & all, 2008)

Cuando se genera un desequilibrio hormonal y se produce mucha tiroxina se denomina hipertiroidismo, por lo que el cuerpo presenta insomnio, aumento del apetito, baja de peso, aumento de la frecuencia cardiaca, irritabilidad, excitabilidad,  sudoración.  El metabolismo se acelera y el paciente hipotiroideo parece que “tiene la pila sobrecargada”.

En el caso contrario, cuando el nivel de tiroxina es menor al indicado, se presenta hipotiroidismo, y los síntomas son inversos, como si el paciente “tuviese la pila descargada” mostrando entre sus síntomas sueño excesivo, aletargamiento, cansancio, fatiga, aumento de peso sin razón aparente, falta de apetito, piel reseca, caída del cabello, uñas frágiles, disminución de la frecuencia cardiaca, lentitud mental, tensión sanguínea baja.

Las Paratiroides

Las glándulas paratiroides se encuentran insertadas en la parte posterior de los lóbulos laterales de la tiroides. Ellas producen la hormona paratiroidea o también llamada parathormona (PTH) que se encarga de regular el metabolismo mineral del calcio y del fósforo sanguíneo, siendo fundamental en el equilibrio corporal.  La parathormona (PTH) actúa sobre los huesos y riñones.

La regulación del calcio en el cuerpo es esencial para la vida, debido a que este elemento provee energía eléctrica para nuestro sistema nervioso, siendo un conductor de electricidad; es por esto que los síntomas de relacionados con enfermedad de paratiroides están vinculados al sistema nervioso (depresión, debilidad, cansancio, entre otros). Así mismo, provee la energía eléctrica para el sistema muscular, generando la contracción de los mismos, y la fuerza para el sistema oseo.

Cuando se presentan variaciones en los niveles de estos minerales, el paciente paratiroideo tiene síntomas tales como alteración en la coagulación, contracciones musculares y en la función nerviosa, siendo la hormona paratiroidea la responsable del incremento del calcio iónico de tres formas diferentes:

  • Modificando la absorción del calcio a nivel óseo, es decir, hace que se disuelva más hueso, liberando calcio y fósforo que entra a la sangre.

  • Reduciendo la cantidad de calcio y aumentando la cantidad de fósforo que se elimina a través de los riñones.

  • Estimulando la conversión de la vitamina D de su forma inerte a su forma activa, que  incrementa la absorción del calcio a nivel intestinal. (Curtis & all, 2008)

Bibliografía

Curtis, H., & all, e. (2008). Biología. Buenos Aires: Editoria Médica Panamericana S.A.

Thibodeau, G., & Patton, K. (2007). Anatomía y Fisiología. Madrid, España: Elsevier España S.A.

Jack DeRuiter (2004). Thyroid Summary Sheet. Endocrine Module.

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